Habló la víctima de las escalofriantes torturas: “Sentí que me moría”, relató
El joven que fue sometido a seis horas de cautiverio y torturas cuando fue a pagar una deuda, habló. Dio detalles del hecho, contó las secuelas psicológicas que enfrenta y los miedos que lo atormentan.
En diálogo con el muchacho que fue sometido a secuestro, torturas y vejámenes en la capital entrerriana, por parte de un grupo de sujetos, dos de los cuales fueron detenidos y pasarán 40 días en la Unidad Penal Nº1 de Paraná.
Una de las personas que se encontraba en el lugar, filmó el violento hecho y lo subió a las redes sociales para aterrorizar a los allegados a la víctima.
Los tremendos hechos ocurridos en un departamento del barrio CGT de Paraná fueron revelados el jueves pasado.
La calificación que hizo el fiscal del hecho es “Privación ilegítima de la libertad coactiva y agravada”, lo cual establece una pena mínima de 10 años de prisión a un máximo de 25, explicó el fiscal Laureano Dato.
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El aberrante suceso se extendió por más de seis horas, en el interior de la vivienda de barrio CGT, donde la víctima fue retenida contra su voluntad, luego de concurrir al lugar para saldar una deuda de $5 mil con el propietario de la casa.
En ese lapso, el joven de 19 años de edad, sufrió un verdadero calvario que marca un grave antecedente en la historia policial de la ciudad.
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Herido con una pinza y “submarino”
Según había relatado el fiscal Dato, en la audiencia de imputación de los acusados, ante éstos, sus defensores y la jueza, los agresores “le cubrieron el rostro a la víctima con un trapo, le propinaron golpes en la rodilla con un martillo y le pellizcaron los dedos de las manos con una pinza.
Luego lo trasladaron a un baño, le taparon la cara con un trapo y le arrojaron agua en el rostro, por lo que le hizo interrumpir la respiración por unos instantes.
Video:Escalofriantes torturas a un joven: la tremenda declaración de la víctima sobre el secuestro
“Busco ayuda, quiero salir de esto”
La víctima del hecho dijo:
“Tengo miedo de lo que está pasando. Quiero que se me tome como una víctima. No puedo creer que estos pibes (quiénes lo secuestraron y torturaron), sean tratados con mucha consideración”, entendió.
“No puedo dormir de noche, tengo pesadillas cuando me duermo, y si no, tengo insomnio. Todo esto, luego del hecho. Por mi cabeza pasan muchas cosas. Cuando me acuesto me duelen las rodillas de los martillazos que me pegaron”, describió sobre las secuelas, tras el hecho.
De la misma manera dijo que el día del aberrante hecho “sentía que me iba a morir, me faltaba el aire. En un momento se me cortó la respiración. Dije ‘acá ya está’, sentía que algo malo me iba a pasar.
Estaba con pánico.
No lo puedo describir, fue terrorífico. Fue la primera vez que viví algo así. Pensaba que si la policía se enteraba de esto, estos pibes le iban a hacer algo a mi familia”. Luego, afirmó que lo sucedido “me llevó a tomar conciencia de muchas cosas”.
“Quiero concientizarme y concientizar a otros, de que esto no puede pasar de nuevo. A los pibes que andan en la misma les quiero dar este mensaje: que salgan de la droga, que busquen ayuda”, puso relevancia el muchacho.
Fue terrorífico. No puedo describirlo Contó que “no se ofreció desde la Justicia”, ayuda psicológica.
En otro orden, manifestó que “se acercó a la Iglesia”, ya que, en su familia, son evangelistas. “Soy un pibe que si bien tiene problemas de adicciones, he pasado por muchas cosas, pero estoy buscando una asistencia”, dijo con la firme convicción de querer buscar “salir de todo esto”, en referencia a las adicciones.
“Hubo alguien que me salvó: les dijo que `paren, que ya basta´”, había relatado el joven al fiscal, sobre una de las personas que frenó las torturas. En el diálogo acotó: “A esa persona la conozco de la infancia. Es buena persona, pero se tiene que concientizar. Lamentablemente estaba ahí”.
A su vez, y luego de ser consultado, rememoró que en esa casa de barrio CGT, en dónde fue secuestrado y torturado, “vio armas y droga”.
Al referirse a la publicación del video, opinó: “No tuvieron cabeza y subieron el video torturando a un pibe de 19 años. Los perdono por lo que me hicieron. No tengo rencor a nadie, a nada. Hago changas. Ojalá que puedan salir de la vida que llevan”.



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