¿Hasta qué punto deben preocuparte las garrapatas?
Las poblaciones de garrapatas están creciendo, posiblemente como consecuencia del cambio climático, y las visitas a urgencias por garrapatas están aumentando en todo Estados Unidos.

Oí hablar de las garrapatas mucho antes de ver una. Como crecí en California, sabía que existían, pero me las imaginaba en otros lugares, igual que a los bisontes o las luciérnagas.
Así que la primera vez que me encontré una metiendo su asquerosa cabeza en mi pierna, perdí la cabeza y me puse a brincar y gritar.
Desde entonces, tengo un saludable temor a esos horribles arácnidos, y siempre que estoy en lugares donde sé que hay muchas garrapatas, hago una constante revisión corporal que parece como si intentara alisar mis pantalones de excursionista.
¿Por qué no habría de ponerme paranoico?
Y las encuestas sugieren que los padres están el doble de preocupados por las garrapatas que por los mosquitos. Son asquerosas, nos enferman y las odiamos.
Pero últimamente me he preguntado si mi ansiedad por las garrapatas es una reacción exagerada.
¿Qué grado de amenaza representan realmente? ¿Y qué puedo hacer para recuperar la sensación de poder sobre estas plagas? Pregunté a los expertos cómo evaluar el riesgo.
ESTO ES LO QUE RESPONDIERON
Credit: Matt Chase
Ilustración de una persona caminando por la hierba crecida; viste una armadura metálica de cuerpo completo y lleva una mochila de excursión en la espalda...
¿Hasta qué punto deben preocuparte las garrapatas?
He aquí algunos consejos sobre cómo evaluar el riesgo.
La enfermedad de Lyme
La mayoría de las enfermedades transmitidas por garrapatas son bastante raras en Estados Unidos, excepto una.
La enfermedad de Lyme es la que tienes más probabilidades de contraer: es 12 veces más frecuente que la segunda, la anaplasmosis.
En algunos lugares, hasta el 50 por ciento de las garrapatas adultas son portadoras de la bacteria de la enfermedad de Lyme, y es la que a más gente enferma.
“Es nuestra mayor preocupación”, dijo Erika Machtinger, entomóloga y jefa del equipo de enfermedades transmitidas por vectores de la Extensión Universitaria del Estado de Pensilvania. “No hay vacunas en desarrollo para nada más; sí para la enfermedad de Lyme”.
La enfermedad de Lyme suele durar menos de un mes y generalmente se puede tratar con antibióticos, sobre todo si se empiezan a tomar en las 72 horas siguientes a la picadura.
Sin embargo, puede pasarse por alto o diagnosticarse erróneamente con facilidad. Y lo que es aún más aterrador, los síntomas a veces persisten y afectan a las personas durante años, incluso después del tratamiento.
El lugar donde vives
En la mayor parte del territorio continental de Estados Unidos hay al menos una especie de garrapata que puede causar enfermedades. Pero no todas las zonas tienen el mismo riesgo, y algunas enfermedades transmitidas por garrapatas son mucho más frecuentes.
En otras palabras, el lugar donde vives es lo que más importa, dijo Jean Tsao, ecóloga y experta en la enfermedad de Lyme de la Universidad Estatal de Míchigan. Puede determinar lo que te pones para ir de excursión y por dónde caminas.
En Arizona, donde las enfermedades transmitidas por garrapatas son poco frecuentes, podrías llevar pantalones cortos y sandalias para atravesar hierbas altas y simplemente estar listo para retirar a los repugnantes bichos.
En Míchigan, como lo hace Tsao, probablemente querrías llevar pantalones largos (y una camisa de manga larga mientras trabajas en el jardín), y te aplicarías un repelente apto para tejidos llamado Permetrina. También llevarías calcetines con los zapatos y repelente de insectos normal.
“Ya nunca salgo al bosque con Tevas o Chacos”, dijo Tsao, refiriéndose a distintos tipos de sandalias. “Y no diría que estoy paranoica”.
Las garrapatas que más a menudo transmiten la enfermedad de Lyme viven en todo el este de Estados Unidos, pero la enfermedad es más frecuente en el noreste y el medio oeste superior.
Rhode Island registró más de 2800 casos de enfermedad de Lyme en 2023, mientras que Texas solo tuvo 27.
Las zonas de estados como Míchigan que ven garrapatas portadoras de Lyme por primera vez tienden a tener menos casos de la enfermedad que los lugares donde están más establecidas.
Y aunque probablemente haya menos garrapatas en los parques urbanos que en los espacios naturales, pueden vivir en cualquier lugar donde tengan pájaros, roedores o mapaches de los que alimentarse.
Vivo en Colorado, donde todos los años se dan un puñado de casos de enfermedad por garrapatas.
Ningún experto diría que no debo tomar precauciones contra las garrapatas, pero después de ver los datos, los bichos ciertamente bajan en mi lista de preocupaciones.
El tipo de garrapata
Las garrapatas de patas negras (o garrapatas del ciervo) son, con mucho, las mayores portadoras de la bacteria de la enfermedad de Lyme.
Las garrapatas estrella solitaria y las garrapatas caninas también transmiten enfermedades, pero están claramente en el reparto secundario del espectáculo de bichos.
Una garrapata de patas negras tiene tres etapas vitales: tres comidas de sangre y tres oportunidades de recoger el patógeno de la enfermedad de Lyme.
Las adultas son las más propensas a transmitirla, y las larvas casi nunca lo hacen.
Curiosamente, la mayoría de la gente contrae la enfermedad de Lyme durante los meses en que las ninfas (piensa en ellas como adolescentes) son más frecuentes.
Probablemente, se deba a que son más pequeñas y difíciles de detectar, sobre todo en lugares que no queremos revisar, dijo Machtinger.
El retrete es un lugar estupendo para comprobar si tienes garrapatas, pasándote la mano por la piel y mirando atentamente, añadió. “Sé que suena raro, pero es verdad. Es la forma más fácil de”, hizo una pausa, “llegar a todos los recovecos”.
Aun si te encuentras una mientras estás en sitios con alta incidencia de Lyme, puede que no sea una especie que te ponga en peligro.
Lo primero que hay que hacer es identificarla, ya sea con un médico, un sitio de identificación o recursos estatales como el laboratorio de extensión de una universidad local. (Ponla en una bolsa Ziploc o colócala como en un sándwich entre dos pedazos de cinta adhesiva).
Si se trata de una garrapata del ciervo y han pasado menos de 72 horas, puedes recibir una dosis de antibiótico. Si no, vigila el lugar en busca de erupciones y busca síntomas parecidos a los de la gripe.
El comportamiento de las garrapatas
Por último, vale la pena saber un poco sobre las propias garrapatas.
Por ejemplo, las garrapatas pueden picarte en cualquier sitio, pero les gustan los lugares cálidos y protegidos, como la ingle, las axilas y la parte posterior de las orejas.
Si te las cruzas en una excursión, es más probable que estén en la mitad inferior del cuerpo; si estabas haciendo jardinería, puede que hayan trepado por el brazo, dijo Tsao.
Y recuerda que suelen ser más difíciles de detectar en la piel oscura. “Tienes que conocer muy muy bien tus pecas”, dijo Machtinger.
El lado positivo es que las garrapatas no pican enseguida, por lo que puedes retirártelas con agua en la ducha antes de que se adhieran.
Y transcurren unas 24 horas entre que una pica y transmite la enfermedad de Lyme. Tiempo de sobra para encontrarla, arrancarla y aplastar su diminuto y repugnante cuerpo.
Las garrapatas mueren rápidamente dentro de una secadora de ropa, lo que es útil, así como en el laboratorio, lo que dificulta su estudio, dijo Machtinger.
Añadió que tras unos meses trabajando con ellas, las garrapatas pierden su factor asqueroso y se vuelven casi adorables.
Nunca llegaré tan lejos en mi aprecio por ellas, pero con un mejor conocimiento de su verdadero riesgo, supongo que podremos convivir.

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