El empleo: la manera más segura de combatir la pobreza y desbloquear la prosperidad
La creación de empleo es una de las maneras más eficaces de poner fin a la pobreza y aumentar la prosperidad, ya que ayuda a los países a construir economías autosuficientes y formar una fuerza laboral sólida. También fortalece la estabilidad mundial y permite abordar las causas fundamentales de la agitación social y la migración.
Más que una simple fuente de ingresos, los empleos brindan a las personas un sentido de dignidad y propósito, y desplegan el potencial, empoderan a las mujeres, promueven la participación de los jóvenes y fortalecen las comunidades.
Invertir en las oportunidades económicas de las mujeres, por ejemplo, puede tener un efecto multiplicador (i) en la reducción de la pobreza, pues las mujeres habitualmente reinvierten hasta el 90 % de los ingresos (i) en sus familias y comunidades.
Crear más y mejores empleos requerirá soluciones ampliables y sostenibles. Por este motivo, el empleo es un elemento central del enfoque del Grupo Banco Mundial en materia de desarrollo.
En asociación con los Gobiernos y el sector privado de todo el mundo, el Grupo Banco Mundial trabaja con los países a lo largo de todo el ciclo de la creación de empleo, proporcionando conocimientos especializados y apoyo normativo y técnico, y ayudando a generar condiciones propicias para un crecimiento económico sostenible.
Desde 2019, los esfuerzos del Banco Mundial relacionados con el empleo han beneficiado a 77 millones de personas (i). Por un largo tiempo, la estrategia de empleo de la Asociación Internacional de Fomento (AIF) ha contribuido a impulsar la creación de puestos de trabajo en los países de ingreso bajo (i).
También hay sectores que ofrecen un panorama positivo para generar empleos locales a gran escala, entre ellos la infraestructura y la energía, la agroindustria, la atención de la salud, el turismo y las manufacturas de mayor valor agregado. Estos sectores, adaptados a las fortalezas locales, tienen un elevado potencial de creación de puestos de trabajo, pueden ser más resilientes a las fuerzas más generales que están reconfigurando la economía mundial, y quizás no requieren el alto nivel de inversión necesario para cambios transformadores en el empleo como la digitalización.
El Grupo Banco Mundial se focaliza en estas áreas que ofrecen oportunidades importantes. Por ejemplo, un proyecto del Banco Mundial capacitó a más de 22 000 personas en el sector turístico o actividades relacionadas en Madagascar (i) y creó más de 10 .000 empleos formales en el turismo y la agroindustria en 2023.
En el mundo en desarrollo vive la próxima generación de trabajadores, emprendedores e innovadores. Reunir a los sectores público y privado a gran escala, y con poder de permanencia, puede ayudar a desplegar este vasto potencial desaprovechado e impulsar el desarrollo en las próximas décadas.
De la escuela al mundo laboral: un viaje para los jóvenes de África occidental y central. A pesar de los avances logrados a lo largo de los años en el acceso a la educación, el 80 % de los niños de 10 años en África occidental y central no pueden leer ni comprender un texto sencillo, y más de 32 millones de niños siguen sin escolarizar, el mayor porcentaje de niños del mundo que no asisten a la escuela. Sin embargo, es posible cambiar el rumbo con más inversiones en reformas educativas para 2025. Observa la trayectoria de Ama, y aprende cómo esta niña curiosa a la que le encanta aprender es capaz de ir a la escuela primaria hasta incorporarse al mundo laboral.
Para intensificar estos esfuerzos, se estableció un Consejo Asesor de Alto Nivel sobre Empleo y se definió que la generación de puestos de trabajo sea un objetivo explícito en todo lo que hace la institución, y no solo un producto secundario. El propósito es ayudar a los países a crear sectores privados dinámicos que transformen el crecimiento en empleos a nivel local, generando oportunidades donde ya viven las personas, y con especial atención a las mujeres y los jóvenes.
Específicamente, el Grupo Banco Mundial ha adoptado un enfoque de tres pilares, que incluye establecer la infraestructura básica necesaria para crear empleo, trabajar con los Gobiernos para fortalecer la gobernanza y respaldar políticas que propicien la actividad empresarial y un entorno regulatorio predecible, y movilizar el capital privado. Con el fin de lograrlo, el Grupo Banco Mundial trabaja con los Gobiernos, el sector privado, las instituciones financieras internacionales y otros asociados para proporcionar apoyo en materia de políticas y asesoría, financiamiento y conocimientos.
Fuente: https://www.bancomundial.org/es
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