SÍNTOMAS DE LA ÉPOCA, LOS THERIANS
En los últimos tiempos comenzaron a circular imágenes de adolescentes que se identifican como animales. Se los ve con máscaras de lobo o zorro, colas atadas a la cintura, movimientos en cuatro patas, saltos y carreras en plazas. Se nombran therians y hablan de un “animal interior” con el que dicen sentirse en sintonía.
La cuestión se expande en redes sociales.
La escena se filma, se edita y se sube. La identidad se construye en la mirada del otro digital, donde encuentra comunidad y reconocimiento.
Lo que antes podía vivirse como rareza individual adquiere estatuto colectivo y se inscribe en una lógica de moda que acelera su difusión y le da forma visible.
El fenómeno dialoga con prácticas como el cosplay, donde el sujeto encarna personajes ficticios en una lógica lúdica y performática.
La diferencia es que aquí la identificación suele formularse como parte de la propia identidad y no como representación de un personaje externo.
En la cultura digital, juego e identidad se entrelazan.
Freud sitúa que la cultura se edifica sobre la renuncia pulsional. La civilización exige domesticar las pulsiones y el sujeto paga ese precio con malestar.
Identificarse con un animal puede leerse como una vía imaginaria de retorno a una existencia menos regulada por las exigencias culturales.
El sujeto está capturado por el lenguaje.
Al declararse animal intenta correrse del lugar que el significante le asigna y busca un punto de identidad menos absorbido por las nominaciones sociales, aunque esa salida se formule en palabras y comunidades virtuales.
En algunos casos singulares, cuando la identificación se sostiene sin mediación simbólica y adquiere rigidez, puede tratarse de una forma de alienación.
Pero el fenómeno en sí mismo no autoriza ningún diagnóstico.
La estructura subjetiva no se deduce de una estética, sino de la posición frente al lenguaje, al goce y al lazo social.
Cada época inventa sus modos de tramitar el malestar. La moda interviene en la forma que adoptan las soluciones sintomáticas y las globaliza.
El therian condensa tensiones contemporáneas: identidad, virtualidad, cuerpo y búsqueda de alivio frente a la presión cultural.
Fuente: Luis Darío Salamone /Psicoanalista de la EOL
Comentarios
Publicar un comentario