El transporte escolar rural en Entre Ríos, al borde del colapso por falta de financiamiento

Transportistas advirtieron a través de un comunicado que la actividad dejó de ser rentable debido al desfase entre los costos operativos y las tarifas vigentes, supo APFDigital. La comunidad educativa teme que cientos de alumnos queden sin acceso a las aulas si el Gobierno provincial no brinda una respuesta urgente.




La educación rural en la provincia enfrenta una de sus crisis más agudas de los últimos años. Tras meses de reclamos y advertencias sobre una "lenta agonía" del sector, los transportistas escolares rurales han formalizado su estado de alerta a través de un duro comunicado que pone el foco en la insostenibilidad económica del servicio.


El conflicto, que viene escalando desde finales de marzo, se centra en la imposibilidad de afrontar los constantes aumentos de combustible y el mantenimiento de las unidades con las partidas presupuestarias actuales. Según los referentes del sector, los caminos en mal estado y las largas distancias agravan el deterioro de los vehículos, mientras que los pagos recibidos por parte del Estado provincial no han seguido el ritmo de la inflación técnica del rubro.


Desde las comunidades educativas de diversos departamentos ya reportan preocupación, dado que el transporte no es un lujo, sino el único puente entre el hogar y la escuela para miles de niños y adolescentes entrerrianos.


A continuación, se reproduce de manera íntegra el comunicado emitido por los sectores afectados: “Crisis del transporte escolar rural en Entre Ríos: Un problema que ya impacta en la educación”


"En los últimos meses, la situación del transporte escolar rural en la provincia de Entre Ríos ha comenzado a encender señales de alarma entre familias, directivos y comunidades educativas”.


“Lo que hasta hace poco era un servicio esencial que garantizaba el acceso a la educación en zonas rurales, hoy enfrenta una realidad cada vez más compleja. El aumento sostenido de los costos operativos —principalmente el combustible—, sumado a la falta de una actualización acorde en los valores que se perciben por los recorridos, ha generado un desfasaje que pone en riesgo la continuidad del servicio”.


“Quienes están en contacto diario con esta realidad advierten que, pese al compromiso de los transportistas —que recorren largas distancias, transitan caminos rurales en mal estado y, en muchos casos, adaptan el servicio a las necesidades específicas de los estudiantes—, la actividad ha dejado de ser rentable. En términos concretos, los ingresos actuales no alcanzan para cubrir los costos básicos de funcionamiento”.


“Las imágenes que circulan en redes sociales reflejan de forma simbólica un escenario preocupante: unidades deterioradas, falta de inversión y un sistema que, de no corregirse, podría dejar a numerosos alumnos sin transporte en un futuro cercano”.


“Este no es un problema aislado ni sectorial. Se trata de una situación que impacta directamente en la educación, especialmente en las zonas rurales, donde el acceso a la escuela depende en gran medida de este servicio”.


“Padres, docentes y actores de la comunidad educativa coinciden en un punto: si no se adoptan medidas urgentes para recomponer los valores del servicio y garantizar su sostenibilidad, el sistema podría comenzar a resentirse en el corto plazo”.


“La preocupación crece y la pregunta empieza a instalarse: ¿qué pasará con el transporte escolar si no se revierte esta situación?”.


“La respuesta, por ahora, sigue abierta, a la espera de una respuesta cada vez más urgente por parte del gobierno provincial, ante reclamos que, según señalan distintos actores del sector, no han tenido aún una solución concreta".



Fuente: APFDigital

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