Quiénes son los imputados en la causa que investiga presuntas fiestas con medicamentos robados

La investigación por la muerte de Alejandro Zalazar avanza en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento. Las dos personas imputadas, fueron indagados por el fiscal Lucio Herrera.



Los dos imputados ya fueron indagados por el fiscal.


El fallecimiento de Alejandro Zalazar, a raíz de una presunta sobredosis de propofol y fentanilo, destapó un escándalo que incluye robo de medicamentos, consumo de drogas y fiestas clandestinas entre médicos. La causa que busca dilucidar lo ocurrido quedó en manos del juez Javier Sánchez Sarmiento y cuenta con dos imputados.


La investigación comenzó el 20 de febrero cuando Zalazar, que trabajaba como anestesiólogo de guardia del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez, fue encontrado muerto en su departamento ubicado en Palermo.


Los principales acusados son Hernán Boveri, un exprofesional del área de Anestesiología del Hospital Italiano, y Delfina Lanusse, una residente de tercer año de la misma institución.


Los imputados por la muerte del anestesiólogo de guardia


El caso por el faltante de anestésicos en el Hospital Italiano de Buenos Aires empezó a tomar volumen judicial a partir de una denuncia formal presentada el 23 de febrero por la propia institución, que quedó bajo la órbita del juez Sánchez Sarmiento.



El juez investiga la muerte de Zalazar, por presunta sobredosis.


A partir de esa presentación, la investigación avanzó con medidas concretas. El 12 de marzo, efectivos de la División de Organizaciones Criminales de la Policía de la Ciudad realizaron tres allanamientos que arrojaron resultados positivos.


En ese marco, los investigadores lograron establecer que los fármacos hallados en la vivienda del médico fallecido pertenecían al hospital.


En paralelo al expediente principal, el caso sumó una derivación que amplificó su impacto.


Se trata de un audio de WhatsApp que comenzó a circular en los últimos días y en el que se menciona la existencia de supuestas reuniones denominadas “Propo fest”, presuntamente organizadas por un grupo reducido de profesionales vinculados a distintos hospitales porteños.


Según ese testimonio, en esos encuentros se habrían utilizado insumos hospitalarios como propofol y fentanilo con fines recreativos.


Con el avance de la causa, Boveri y Lanusse fueron indagados por el fiscal Lucio Herrera y quedaron imputados, al menos por ahora, por el delito de administración fraudulenta.


Sin embargo, la pesquisa no se limita únicamente al desvío de medicación, sino que también busca determinar si esas sustancias pudieron haber sido utilizadas en contextos recreativos.


Aunque el audio viralizado no fue incorporado formalmente al expediente, la fiscalía sí puso la lupa sobre otra hipótesis que aparece mencionada allí: la posible comercialización de “viajes controlados”.


Bajo esa modalidad, se habría ofrecido a clientes, a cambio de dinero, la experiencia de atravesar un estado de sedación o relajación profunda bajo la supervisión de una persona encargada de intervenir ante cualquier complicación.


La denuncia del Hospital Italiano


En este escenario, el Hospital Italiano salió a emitir un comunicado oficial. En ese texto, la institución confirmó que presentó una denuncia judicial por el faltante de estupefacientes, que apartó a las personas involucradas y que activó una revisión completa de sus mecanismos internos de control.



El Hospital Italiano reconoció el robo de medicamentos.


Archivo


De acuerdo con la versión difundida por el propio centro de salud, el episodio comenzó a investigarse luego de una denuncia recibida dentro de la institución.


“El hecho fue comunicado de inmediato a la Dirección del Hospital y se realizó la correspondiente denuncia ante las autoridades competentes”, señaló el Hospital Italiano en el comunicado difundido este martes.


El establecimiento también buscó dejar en claro su postura frente al expediente judicial y aseguró que ya puso a disposición toda la información necesaria para el avance de la causa. En ese sentido, sostuvo que se encuentra “a disposición de la Justicia para colaborar plenamente con la investigación en curso”.


El pronunciamiento institucional llegó mientras la causa sigue avanzando sobre dos ejes: por un lado, el faltante y presunto desvío de anestésicos de uso hospitalario; por otro, la posible utilización irregular de esas sustancias fuera del ámbito médico.


La muerte de un anestesista y el giro de la causa


El fallecimiento del anestesista Alejandro Salazar marca un punto de inflexión en el caso. En ese momento, no existía una conexión directa con las denuncias previas, pero el avance de la investigación permite vincular los hechos.


“A los días tuvimos una reunión y ahí se comentó el tema de las fiestas y el consumo de anestesiólogos. No se dieron nombres. Cuando se comentó esto, si bien no teníamos una denuncia formal, decidimos hacer una denuncia penal”, explica Bollini.


Fue entonces cuando, a través de la trazabilidad de los medicamentos, se determina que las sustancias utilizadas provenían del Hospital Italiano de Buenos Aires.
Allanan la Asociación de Anestesistas


La Justicia realiza un allanamiento en la Asociación de Anestesia, Analgesia y Reanimación de Buenos Aires en el marco de la investigación por fiestas en las que se habrían utilizado drogas sustraídas del Hospital Italiano de Buenos Aires.


El procedimiento busca documentación interna vinculada a reuniones, actuaciones administrativas y posibles intervenciones previas de la entidad respecto de los profesionales involucrados en la causa.



Allanaron la Asociación de Anestesistas.


El abogado de la institución, Eduardo Gerome, explica que la asociación actúa como denunciante: 


“Esta institución es denunciante. Ahora se están buscando actas que hayan labrado, sobre reuniones que hayan mantenido con estos profesionales. Es una investigación que está a cargo de la Justicia y, como denunciantes, vamos a poner a disposición lo que requieran”.


Desde la asociación aseguran que el allanamiento los toma por sorpresa, aunque remarcan su voluntad de colaborar con la causa. 


“El allanamiento nos tomó por sorpresa, pero somos los que más queremos saber qué pasó. Apenas tomamos conocimiento, corrimos a la Justicia a denunciar”, agregó Gerome.



Fuente: https://www.ambito.com/

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