La Paz en la provincia de Entre Ríos y su rica historia, en el aniversario de sus 191 años

La ciudad de La Paz (Entre Ríos) celebra su 191.° aniversario, recordando el decreto firmado por el gobernador Pascual Echagüe el 13 de julio de 1835, el cual estableció la fundación de la villa en la zona del histórico Cabayú Cuatiá.




Los festejos principales por este nuevo año se llevaron a cabo el domingo 12 de julio en el Polideportivo Municipal. Allí, la comunidad y los visitantes disfrutaron de una gran fiesta popular que incluyó música en vivo, academias de danza, la tradicional torta aniversario, una gran feria de emprendedores, artesanos y la clásica paella de río.




En las costas de La Paz, Giuseppe Garibaldi sufrió una derrota militar aplastante, destruyó su propia flota y tuvo que escapar a pie por la selva montielera.


Quien lo perseguía era el Almirante Guillermo Brown, jefe de la escuadra de la Confederación Argentina. Lo hacía bajo las órdenes del gobernador de Buenos Aires, Juan Manuel de Rosas.




El histórico enfrentamiento ocurrió entre el 15 y 16 de agosto de 1842 en la zona conocida como Costa Brava, ubicada en el río Paraná, unos 38 kilómetros al norte del puerto natural de Cabayú Cuatiá (actual ciudad de La Paz).


¿Por qué lo perseguían?


Guerra internacional y civil: El Río de la Plata estaba inmerso en la Guerra Grande. Garibaldi comandaba la flota de los "colorados" de Montevideo (aliados de los unitarios argentinos), quienes contaban con el apoyo logístico de Francia e Inglaterra.


Misión clandestina: Garibaldi intentaba remontar el río Paraná para llevar armas, dinero y provisiones a Pedro Ferré, el gobernador unitario de Corrientes aliado contra Rosas.


Control de los ríos: Para Rosas, esta expedición violaba la soberanía de la Confederación y amenazaba el control de los ríos interiores. Por ello, le ordenó a Brown interceptar y destruir la escuadra del italiano.




¿Qué pasó en Costa Brava (La Paz)?


Debido a una fuerte bajante en el caudal del río Paraná, los barcos de Garibaldi quedaron varados y atrapados cerca de la costa sin poder avanzar hacia Corrientes. Aunque en Cabayú Cuatiá se le unieron algunos refuerzos terrestres correntinos, sus fuerzas eran muy inferiores en hombres y cañones frente a las naves de Brown.


Tras dos días de intensos e inclementes combates navales y desembarcos en la costa, las fuerzas garibaldinas fueron diezmadas. Al quedarse sin municiones y notar que la batalla estaba perdida, Garibaldi tomó una decisión extrema: ordenó rociar sus barcos con aguardiente, prenderles fuego y hacerlos volar para evitar que cayeran en manos enemigas.


Aprovechando la confusión provocada por las masivas explosiones, el italiano y los tripulantes sobrevivientes ganaron la orilla entrerriana y escaparon a pie a través del monte. El Almirante Brown, reconociendo el inmenso valor del italiano, ordenó respetar las vidas de los prisioneros y célebremente pidió no perseguirlo en su huida, afirmando: "Déjenlo escapar, ese joven es un valiente".


Años después de su derrota en La Paz, la relación entre Giuseppe Garibaldi y Entre Ríos continuó de forma turbulenta, alternando entre el vandalismo militar, la prisión, la tortura y feroces batallas contra Justo José de Urquiza. El italiano se convirtió en una figura temida e histórica para los entrerrianos debido a los siguientes hechos:


El violento saqueo a Gualeguaychú (1845)


Tres años después de huir de La Paz, Garibaldi recibió el mando de una nueva flota suministrada por las potencias de Inglaterra y Francia, que bloqueaban el Río de la Plata. En septiembre de 1845, lideró una incursión por el río Uruguay y asaltó la ciudad de Gualeguaychú por sorpresa.


El ataque: Sus tropas (la Legión Italiana) tomaron la villa indefensa y la sometieron a un saqueo masivo durante días.


El botín: Robaron miles de caballos, bueyes, dinero, ropa y provisiones para abastecer a la sitiada ciudad de Montevideo. Este episodio sembró el pánico y dejó una profunda huella de resentimiento en la memoria histórica de la región.


Los enfrentamientos con Urquiza
Tras el asalto a Gualeguaychú, Garibaldi continuó navegando los ríos entrerrianos y atacó las localidades de Concordia y Salto (Uruguay). En este período se enfrentó directamente a las fuerzas del general Justo José de Urquiza, quien en ese momento defendía los intereses de la Confederación. Tras feroces combates fluviales y terrestres, las tropas de Urquiza diezmaron la resistencia de Garibaldi, forzando su eventual repliegue definitivo hacia Montevideo y su posterior regreso a Europa.


Una paradoja histórica: Su prisión previa en Gualeguay (1837)


Curiosamente, la relación de Garibaldi con Entre Ríos había comenzado años antes de la batalla de La Paz. En 1837, operando como corsario para los rebeldes del sur de Brasil, su barco fue atacado y él resultó gravemente herido en el cuello.


El pueblo por cárcel: Fue trasladado a la ciudad de Gualeguay, donde el gobernador Pascual Echagüe le asignó la localidad como prisión abierta. Allí vivió seis meses, aprendió las costumbres del gaucho argentino y entabló fuertes amistades.


Intento de fuga y tortura: Al intentar escapar, fue capturado por el comandante local Leonardo Millán, quien lo torturó brutalmente colgándolo de una viga y dejándolo casi inconsciente. Los propios vecinos de Gualeguay intercedieron para salvarle la vida y curarlo. Tras ser trasladado a Paraná, Echagüe finalmente le otorgó la libertad.


Años más tarde, ya en el viejo continente, Garibaldi aplicaría muchas de las tácticas de guerra de guerrillas y combate a caballo aprendidas en los campos entrerrianos para liderar la unificación de Italia, convirtiéndose en el "Héroe de Dos Mundos".


Años después de su derrota en La Paz, la relación entre Giuseppe Garibaldi y Entre Ríos continuó de forma turbulenta, alternando entre el vandalismo militar, la prisión, la tortura y feroces batallas contra Justo José de Urquiza. 


El italiano se convirtió en una figura temida e histórica para los entrerrianos debido a los siguientes hechos:


El violento saqueo a Gualeguaychú (1845)

Tres años después de huir de La Paz, Garibaldi recibió el mando de una nueva flota suministrada por las potencias de Inglaterra y Francia, que bloqueaban el Río de la Plata.


En septiembre de 1845, lideró una incursión por el río Uruguay y asaltó la ciudad de Gualeguaychú por sorpresa. 

El ataque: Sus tropas (la Legión Italiana) tomaron la villa indefensa y la sometieron a un saqueo masivo durante días.

El botín: Robaron miles de caballos, bueyes, dinero, ropa y provisiones para abastecer a la sitiada ciudad de Montevideo. Este episodio sembró el pánico y dejó una profunda huella de resentimiento en la memoria histórica de la región.


Los enfrentamientos con Urquiza


Tras el asalto a Gualeguaychú, Garibaldi continuó navegando los ríos entrerrianos y atacó las localidades de Concordia y Salto (Uruguay). 


En este período se enfrentó directamente a las fuerzas del general Justo José de Urquiza, quien en ese momento defendía los intereses de la Confederación. Tras feroces combates fluviales y terrestres, las tropas de Urquiza diezmaron la resistencia de Garibaldi, forzando su eventual repliegue definitivo hacia Montevideo y su posterior regreso a Europa.


Una paradoja histórica: Su prisión previa en Gualeguay (1837)


Curiosamente, la relación de Garibaldi con Entre Ríos había comenzado años antes de la batalla de La Paz. En 1837, operando como corsario para los rebeldes del sur de Brasil, su barco fue atacado y él resultó gravemente herido en el cuello.


El pueblo por cárcel: Fue trasladado a la ciudad de Gualeguay, donde el gobernador Pascual Echagüe le asignó la localidad como prisión abierta. Allí vivió seis meses, aprendió las costumbres del gaucho argentino y entabló fuertes amistades.


Intento de fuga y tortura: Al intentar escapar, fue capturado por el comandante local Leonardo Millán, quien lo torturó brutalmente colgándolo de una viga y dejándolo casi inconsciente. Los propios vecinos de Gualeguay intercedieron para salvarle la vida y curarlo. Tras ser trasladado a Paraná, Echagüe finalmente le otorgó la libertad.


Años más tarde, ya en el viejo continente, Garibaldi aplicaría muchas de las tácticas de guerra de guerrillas y combate a caballo aprendidas en los campos entrerrianos para liderar la unificación de Italia, convirtiéndose en el "Héroe de Dos Mundos".


¡La Paz es un destino donde la historia se vive a orillas del río! Te invitamos a visitar nuestra ciudad y recorrer los mismos escenarios donde grandes figuras de la historia dejaron su huella.

Lugares históricos imperdibles en tu visitaParaje Costa Brava: El sitio exacto sobre el río Paraná donde Garibaldi y Brown libraron su mítica batalla naval.
Puerto de Cabayú Cuatiá: El muelle natural y punto estratégico que dio origen al nacimiento de nuestra villa en 1835.


Museo Regional de La Paz: El espacio ideal para descubrir objetos, mapas y testimonios de la época colonial y las guerras civiles.


La Selva de Montiel: Los antiguos senderos de monte nativo por donde escaparon los sobrevivientes de los combates fluviales.


Ven a disfrutar de nuestros paisajes, las termas y la pesca, mientras caminas por las tierras que marcaron el destino de la región.



Fuente: Banco de Datos

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