De los prostíbulos del puerto al cine: La verdadera historia de "Pepita la Pistolera"
De jefa de los prostíbulos del puerto a personaje de cine. Un triple crimen en legítima defensa la convirtió en leyenda, y una falsa acusación en el caso Cabezas la llevó a las tapas de todos los diarios. Conocé la fascinante y oscura vida de Margarita Di Tullio, la mujer que desafió los códigos del hampa argentina y cuya historia revive ahora en la pantalla grande.
El cine argentino se prepara para llevar a la pantalla grande una de las vidas más oscuras, fascinantes y cinematográficas de nuestra crónica policial.
Bajo la dirección de Lucía Puenzo y con el protagonismo de Luisana Lopilato, la película sobre "Pepita la Pistolera" promete reavivar el mito de una mujer que desafió todos los códigos del hampa.
Pero, ¿quién fue realmente esta mujer que infundía tanto respeto como temor en las calles de Mar del Plata?
El nacimiento de un mito: Tres hombres, una escopeta y legítima defensa
Su verdadero nombre era Margarita Di Tullio. Lejos de la imagen de una criminal común, Margarita era una mujer de armas tomar que regenteaba boliches y prostíbulos en la zona del puerto marplatense, un territorio hostil dominado históricamente por hombres.
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Su vida cambió para siempre la noche del 20 de agosto de 1985. Tres hombres armados rompieron la puerta de su casa con la intención de cobrar una supuesta deuda y amenazar a su familia.
Margarita no dudó: tomó una escopeta y, en un violento enfrentamiento, mató a los tres intrusos.
La justicia determinó que había actuado en legítima defensa y quedó en libertad. Sin embargo, el veredicto de la calle ya estaba firmado. La prensa de la época, impactada por el caso, la bautizó con el alias que la acompañaría hasta la tumba: "Pepita la Pistolera".
La vida de "Pepita la Pistolera" demuestra que, a veces, la realidad supera con creces a la ficción. Su nombre quedó grabado en la historia negra argentina como sinónimo de resistencia, códigos de calle y misterio.
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Ahora que su mito llega a los cines de la mano de Luisana Lopilato y Lucía Puenzo, el debate sobre su figura vuelve a estar más vivo que nunca.
El caso Cabezas y el "chivo expiatorio" de la maldita policía
A finales de los años 90, el nombre de Pepita volvió a ocupar las primeras planas de los diarios, pero esta vez por una causa nacional.
En 1997, tras el brutal asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas en Pinamar, la policía bonaerense intentó desviar la investigación y armar una pista falsa.
Margarita y su entorno (bautizados mediáticamente como "Los Pepitos") fueron detenidos y acusados de ser los autores materiales del crimen.
Pepita pasó meses en prisión defendiendo su inocencia a los gritos frente a las cámaras de televisión.
Finalmente, la mentira policial se cayó a pedazos: se demostró su total inocencia y fue liberada, dejando en evidencia las maniobras de encubrimiento del poder político y policial de la época.
Un adiós de leyenda: Sandro y Champán
Margarita Di Tullio falleció el 30 de noviembre de 2009, a los 61 años, a causa de un accidente cerebrovascular.
Su despedida fue tan fiel a su estilo como su propia vida.
No hubo silencios solemnes en su entierro. Sus familiares, amigos y conocidos del puerto la despidieron entre aplausos, escuchando las canciones de Sandro a todo volumen (su artista favorito) y derramando botellas de champán sobre su ataúd. Una postal digna del final de una película.
Del barro a la pantalla grande
La historia de Pepita tiene todos los condimentos que el cine ama: marginalidad, poder, supervivencia y una mujer fuerte en un mundo de hombres.
La interpretación de Luisana Lopilato —quien debió someterse a una impactante transformación física para el papel— promete hacerle justicia a un personaje complejo que se convirtió en una leyenda pagana de la Argentina.
La vida de "Pepita la Pistolera" demuestra que, a veces, la realidad supera con creces a la ficción.
Su nombre quedó grabado en la historia negra argentina como sinónimo de resistencia, códigos de calle y misterio. Ahora que su mito llega a los cines de la mano de Luisana Lopilato y Lucía Puenzo, el debate sobre su figura vuelve a estar más vivo que nunca.
Fuente: Banco de Datos

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