La presentación de una app para casos de violencia de género despierta rechazos en Entre Ríos

Ante la presentación que hizo el gobierno provincial de una app para orientar a las mujeres víctimas de violencia, desde la Asamblea Feminista de Mujeres Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries de Paraná, plantearon ante ANÁLISIS fuertes cuestionamientos, dudas y advertencias.




En diálogo con ANÁLISIS, la integrante del colectivo feminista Paula Kratje puso en contexto la postura de la entidad ante la iniciativa del gobierno provincial de aplicar una “Inteligencia Artificial curada”, tal la denominación oficial, para actuar en casos donde las mujeres necesiten asistencia por violencia de género.


Al respecto, Kratje recordó que “el pasado 29 de julio, publicamos una gacetilla de prensa que dimos en llamar ‘Algo está pasando en Entre Ríos’, y que tuvo que ver con poner en diálogo dos situaciones que esta Asamblea evalúa como muy críticas: una tiene que ver con la emergencia en salud mental y otra con la emergencia por violencias de género. 


Y decimos que hay que poner en diálogo porque, ya sea por muertes vinculadas a suicidios o femicidios, lo cierto es que esta provincia está atravesando algunas cifras particularmente alarmantes, por ejemplo, duplicando la tasa nacional de suicidios y hasta cuadruplicándola en ciertas regiones de la provincia, agregando otros factores distintivos como la cantidad de suicidios que ocurren en las fuerzas de seguridad o la cantidad de denuncias por violencia de género que se están recibiendo”.


“Y esto sucede con la contracara del desfinanciamiento que se está sufriendo en relación a los recursos para poder acompañar estas trayectorias de salud o de violencias por parte de los equipos que trabajan en las instituciones públicas y por parte de las referentes que acompañan desde los espacios comunitarios y barriales. 


Por ello, la intención fue poder poner en debate esta situación en Entre Ríos, no como algo que pase solo aquí, pero sí que aquí toma ciertas características particulares, sobre todo en función de cómo estamos evaluando las decisiones políticas que el gobierno de Rogelio Frigerio está brindando como respuesta a esta crisis”, explicó.


Puntualmente respecto de la aplicación digital presentada para asistencia de violencia de género, la dirigente confirmó que “al día siguiente de publicar esa gacetilla, la Dirección de Mujeres del gobierno provincial convocó al armado de una mesa transdisciplinaria, según le llamaron, para poder hacer consulta en relación a una herramienta digital de orientación para situaciones de violencia por motivos de género. 


Ante esa publicación de la Dirección de Mujeres, compañeras de diferentes sectores, sobre todo de las universidades, nos hicieron llegar la convocatoria y es por eso que participamos de la presentación, no porque nos hayan convocado específicamente, sino porque lo vimos como una oportunidad de conocer de primera mano la iniciativa”.


Consultada sobre la opinión respecto de la iniciativa, definió que “fue una situación bastante grave y causó preocupación advertir cómo la Dirección de Mujeres y el Estado provincial están pensando la planificación de políticas en estos términos”. 


Ahondó que esta preocupación se debe a que “hace unos meses, el gobierno provincial fue motivo de repudio por parte de muchísimas organizaciones profesionales, académicas, de usuarios, asambleas y hasta federaciones nacionales que están vinculadas al campo de la salud mental, por el lanzamiento de una aplicación llamada Ori para orientar a padres, madres y docentes en relación a las problemáticas de salud mental de las adolescencias, que viene siendo una problemática muy grave en la provincia. 


En ese momento, entre las críticas más profundas que hubo fue que justamente se trata de una aplicación digital que, desde el vamos, se aclara que no reemplaza la atención profesional y sin embargo cuando deriva a los efectores de salud, la realidad de los centros de salud, de los hospitales y de las guardias es que se encuentran desbordados en su capacidad de respuesta”.


“Y ese desborde está vinculado a muchos motivos. Por un lado, la precarización laboral que ha llevado a que algunos profesionales efectivamente decidamos renunciar; por otro lado, por el vaciamiento de las políticas que permitían acompañar algún armado de redes y también por la fragilización de los lazos sociales, con lo cual esta aplicación Ori, lejos de venir a colaborar con la situación, fue una política de maquillaje lanzada con bombos y platillos y una cosa muy vistosa, pero luego frente a todas estas críticas tuvieron que salir a plantear que era apenas una de tantas medidas que se podían tomar. 


Y aquí viene la pregunta de ¿qué otras medidas y qué otras acciones están generando en materia de salud mental? Digo esto porque la reunión de la semana pasada en la que convocan a pensar otra herramienta digital para las violencias por motivos de género, en parte, incurre en los mismos errores, más o menos intencionados, plantados ante Ori, y quienes nos recibieron en esa reunión no pudieron escuchar ni estas críticas ni muchas otras cuestiones que surgieron”.


Desconocimiento de la problemática y falta de respuestas


Ante este panorama, en comunicación con este medio, Kratje alertó que “en esa reunión convocada por la Dirección de Mujeres del gobierno provincial pudimos observar un desconocimiento realmente acentuado respecto de la problemática de las violencias contra las mujeres y del territorio provincial sobre el cual tienen que poder proyectar una política pública integral”.


Sobre ello, planteó que “cuando se hacían preguntas acerca de cómo se iban a atender las situaciones de urgencia, acerca de qué pasa, por ejemplo, cuando las mujeres no cuentan con telefonía celular o no cuentan con la posibilidad de tener datos móviles por la situación territorial tan extensa y desigual que tenemos en Entre Ríos, y qué pasaría cuando la app sugiera una derivación a la red de protección local pensando en la posibilidad de dar un acompañamiento que no sea meramente una orientación a través de un dispositivo telefónico, ni las funcionarias de la Dirección ni el consultor al que llamaron para poder diseñar esta aplicación tenían respuestas precisas. Si bien decían tomar nota de estas críticas o de estas inquietudes, lo cierto es que las personas que están diseñando esta aplicación, a nuestro criterio, no cuentan con la experiencia ni la trayectoria formativa para poder dar respuesta a esto. 


Particularmente hablo de las funcionarias Ayelén Acosta (secretaria de Políticas de Cuidado) y Joaquina Brondi (directora de la Mujer) y el consultor Fernando Reberendo, que no casualidad es el mismo consultor al que llamaron para la aplicación de salud mental que acabo de criticar. 


Todos ellos denotaban un alto desconocimiento de la territorialidad tan plural que tenemos en Entre Ríos, así como de las problemáticas específicas sobre las que versaría esta aplicación”.


Asimismo, cuestionó: “Al momento de señalarles que el diagnóstico que ellos hacen de la situación vinculada a las violencias por motivos de género era absolutamente desanclada de lo que está pasando en la realidad, en las instituciones, en las redes territoriales, rápidamente desestimaron nuestro punto de vista, pese a que la Asamblea Feminista en Paraná se ha constituido como una referencia porque está integrada por muchísimas personas con trayectorias muy diferentes, tanto dentro como fuera de las instituciones públicas, y con experiencias vinculadas a las violencias”. 


“Que desestimen la voz de las asambleas, ya sea nuestra asamblea feminista como tantos otros espacios colectivos que están dando una resistencia a este momento de emergencia, es un gesto no solo mezquino, sino absolutamente impertinente”, sentenció.


Al respecto, refirió que “una de las participantes de la reunión y compañera de la Asamblea fue muy gráfica en este sentido, y planteó que ‘así como un martillo puede ser una herramienta útil para colgar un cuadro, también puede aplastarte un dedo. Las herramientas son importantes, pero más importante es conocer y pensar en las personas que la utilizarán’”.


En este marco, Kratje también advirtió ante ANÁLISIS que “hubo gestos del gobierno provincial que lejos de contribuir a acercar posicionamientos colectivos, a poder pensar estrategias comunes, terminan también fracturando mucho más la comunicación y el diálogo con las organizaciones, como pasó con la reciente aprobación de la reforma previsional que ataca directamente los derechos laborales de mujeres, disidencias y de todo el colectivo de trabajadores y trabajadoras”.


Por último, resaltó que “el pasado 27 de julio, la Dirección Provincial de Salud Mental bajo la dirección de Esteban Dávila, decretó la urgencia sanitaria. Y acá es importante detenerse en que las asambleas y los colectivos de profesionales y usuarios venimos reclamando la declaración de emergencia en salud mental, y que aunque parece un tecnicismo no lo es, porque no es lo mismo declarar una urgencia que es casi una enunciación simbólica, que declarar la emergencia, que supondría asignar mayor partida presupuestaria para sostener y fortalecer dispositivos habitacionales, laborales, procesos de externación sostenidos y todo lo que tiene que ver con fortalecer la atención primaria de la salud para que sea cercana y accesible para las personas y que no tengan que esperar cuatro meses un turno, con lo que implica eso también en términos de agravamiento de una situación de salud mental”.


“Declarar la emergencia sí tiene sentido, mientras que declarar la urgencia sanitaria casi que lo entendimos como una burla, porque es otra vez desestimar la crisis y terminar haciendo como si están actuando con seriedad”, concluyó.



Fuente: analisisdigital.com.ar

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