Sonia Fernández se jubiló y cerró casi 40 años de historia en Canal 9 Litoral

La periodista y conductora se despidió este viernes del noticiero del mediodía y puso fin a una extensa trayectoria en la televisión entrerriana. Emocionada, agradeció a sus compañeros, a las autoridades de Canal 9 Litoral y al público que la acompañó durante casi cuatro décadas. De aquella joven estudiante que llegó a la conducción sin sentirse preparada a convertirse en uno de los rostros reconocidos de la pantalla chica, Fernández hizo del periodismo su vida.




Esta vez, cuando terminó el noticiero, la noticia era ella. Sonia Fernández se despidió este viernes de Canal 9 Litoral después de casi 40 años frente a las cámaras y comenzó una nueva etapa con su jubilación.


Hubo lágrimas y agradecimientos. A sus compañeros, a las autoridades del canal y, especialmente, a quienes estuvieron del otro lado de la pantalla durante tantos años. Tantos años en televisión son también varias generaciones de entrerrianos que se acostumbraron a verla conducir, entrevistar, salir a la calle o contar las noticias de cada día.


Pero la historia había empezado bastante antes de que Sonia se sentara por primera vez frente a una cámara.


Nació en Villaguay y desde chica mostró una inclinación por la comunicación. En la escuela primaria hacía un diario, participaba de los actos y tuvo sus primeras experiencias frente a un micrófono en LT27 Radio La Voz del Montiel, donde compartía con otras niñas un programa de la parroquia. 


En la adolescencia fue un poco más lejos: improvisó un estudio de radio en su casa, grababa programas de música y leía las noticias que encontraba en el diario El Pueblo.


La música también ocupaba buena parte de su vida. Estudiaba piano, cantaba, hacía teatro y llegó a dar clases de coro. Hasta que, durante el último año de la secundaria, un test de orientación vocacional terminó de señalarle un camino. 


Una profesora le dijo que debería ser periodista. 


Poco después supo que en Paraná podía estudiar Ciencias de la Información en la Universidad Nacional de Entre Ríos y se instaló en la capital provincial para comenzar la carrera.


Un comienzo que no fue fácil


Sus primeros pasos profesionales llegaron cuando todavía era estudiante universitaria. Ingresó a Canal 9 TVER durante el primer gobierno de Jorge Busti y desde el primer día le asignaron una responsabilidad enorme: conducir el noticiero.


En 2024, durante una entrevista realizada por la autora de esta nota y publicada en la revista Bien! de El Diario, Fernández recordó aquel comienzo sin maquillarlo.


“A mí me pusieron en la conducción del noticiero desde el primer día. Fue un gran error porque no estaba preparada, la gente me criticaba muchísimo y tenía razón”, contó.


Lejos de hacerla desistir, aquellas críticas terminaron marcando su manera de enfrentar el oficio. “Eso me dolió mucho, pero me hizo fuerte, y provocó que me esmerara por mejorar y demostrar que la comunicación era mi pasión”, reconocía.



Sonia Fernández se despidió emocionada de los noticieros entrerrianos.


Pasaron los años y aquella estudiante que dudaba de estar preparada terminó convirtiéndose en una presencia habitual de la televisión entrerriana. Su recorrido profesional no quedó limitado a Canal 9. También trabajó durante 27 años en el servicio informativo de LT14 Radio Nacional General Urquiza, emisora de la que se alejó en 2019.


Aun cuando su imagen quedó fuertemente asociada al estudio y a la conducción, nunca abandonó el trabajo en la calle. “Nunca dejé de hacer notas en la calle y está buenísimo porque no perdés el contacto con la gente y la realidad”, decía en aquella entrevista. 


El estudio, de todos modos, era un lugar donde se sentía particularmente cómoda: “Cuando hago el noticiero en estudio, me siento como en el living de mi casa, muy distendida y lo disfruto muchísimo”.


Había algo que, después de tantos años, tampoco había desaparecido: los nervios ante una entrevista difícil, un tema complejo o una noticia inesperada. Sonia los llamaba “esas cosquillitas en el estómago” y se había hecho una promesa: el día que dejara de sentirlas, se dedicaría a otra cosa.


Tantos años de oficio la pusieron frente a protagonistas y acontecimientos que marcaron la historia reciente del país y de Entre Ríos. Entrevistó a presidentes constitucionales, dirigentes políticos y personas vinculadas a casos de enorme repercusión. 


Entre los momentos que conservaba especialmente en la memoria aparecía una entrevista con Ester Torres, madre de los hermanos Lencina, que ingresó de manera imprevista al estudio y derivó en un diálogo tenso. 


También recordaba una extensa conversación con Sergio Massa cuando estaba al frente de la Anses: la entrevista se prolongó tanto que el noticiero debió extenderse una hora más, mientras la gente comenzaba a reunirse en la puerta del canal.


La cobertura de la crisis de 2001 le dejó otro recuerdo, bastante más doloroso. “Nunca tuve tanto miedo y tanto dolor con lo que veía y pasaba”, confió.


Sin embargo, cuando se le preguntaba qué seguía entusiasmándola del periodismo después de tantos años, su respuesta no pasaba por una entrevista célebre ni por una gran cobertura.


“Entender las cosas y ayudar a que se pueda debatir sobre esas cuestiones”, respondía. Le interesaba que una pregunta generara respuestas, que una explicación despejara dudas y que el periodismo ayudara a comprender las causas que estaban detrás de los problemas.


Esa forma de entender el oficio estaba ligada también a una función social. Para Fernández, el periodismo debía “darle voz a las personas más vulnerables que de otra manera no tienen acceso” y visibilizar las cuestiones que preocupan a la sociedad. Defendía, además, el compromiso con los valores democráticos y el respeto por los derechos humanos.


Los cambios que atravesó la profesión a lo largo de los años no siempre le resultaron cómodos. Ella misma se reconocía como parte de la “vieja guardia” y admitía que adaptarse a las redes sociales no le era sencillo. Tenía, sin embargo, una convicción: “No todo lo que circula en las redes, para mí, es noticia”. Le preocupaba que la velocidad y los temas más comentados terminaran desplazando aquello verdaderamente importante.


El último noticiero


Este viernes llegó una salida al aire distinta a todas las anteriores. Al terminar el noticiero del mediodía, Sonia Fernández se despidió. Después de casi 40 años de cierres, móviles, entrevistas, coberturas y noticias de último momento, llegó la hora de decir adiós a la pantalla.


La emoción fue inevitable. Agradeció a quienes trabajaron junto a ella, a las autoridades de Canal 9 y reservó un lugar especial para el público que la acompañó durante todos estos años.


La respuesta no tardó en aparecer. El posteo que Canal 9 Litoral dedicó a su despedida recibió cientos de saludos para la periodista. Televidentes, colegas y personas que siguieron su trabajo durante años dejaron mensajes de afecto y reconocimiento. Una muestra del vínculo construido con una audiencia que hizo de su presencia en el noticiero parte de la cotidianeidad.


En aquella entrevista de 2024 también había dejado un mensaje para los jóvenes que pensaban dedicarse al periodismo. Habló de una profesión con mucho de locura, estrés y momentos difíciles. 


También de decepciones y tragos amargos. Pero enseguida apareció la otra parte: el trabajo en equipo, lo que se aprende cada día, el contacto con la gente y la satisfacción de conseguir que un reclamo sea escuchado, que una injusticia encuentre respuesta o que algo que no estaba claro pueda finalmente explicarse.


Después de tantos años ejerciéndolo, seguía definiendo al periodismo como “la profesión más hermosa”. 


Y cerraba aquella respuesta con una frase breve que este viernes, después de más de cuatro décadas frente a las cámaras, adquiere inevitablemente otro peso: “No sabría hacer otra cosa”.



Fuente: analisisdigital.com.ar

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