El eco del río en seis cuerdas: Entre Ríos celebra el Día de la Chamarrita
Cada 29 de octubre, la provincia de Entre Ríos se viste de fiesta, música y paisaje para conmemorar el Día de la Chamarrita Entrerriana, una fecha instituida por la Ley provincial 9584 en homenaje al natalicio de su máximo rescatista y referente. Detrás del célebre seudónimo de Linares Cardozo se escondía el verdadero nombre de Rubén Manuel Martínez Solís, un paceño profundamente culto que nació en la ciudad de La Paz en 1920 y dedicó su vida a sembrar la identidad entrerriana en el cancionero popular.
El profesor Martínez Solís no solo fue músico y compositor de himnos provinciales como "Soy entrerriano". También se destacó como pintor, poeta y docente de Filosofía y Ciencias de la Educación.
Su vasta cultura y sensibilidad le permitieron adentrarse en el monte y las costas entrerrianas para realizar investigaciones de campo.
De esa manera, rescató del olvido el ritmo de la chamarrita —una herencia cultural que corría riesgo de desaparecer— y la transformó en el sello distintivo y la voz de la geografía entrerriana.
El seudónimo que utilizó durante toda su trayectoria fue, de hecho, un tierno homenaje en vida a un capataz de campo y tropero de su infancia a quien admiraba por su hombría de bien.
Hoy, a más de un siglo de su nacimiento, la chamarrita sigue latiendo con fuerza en cada rincón litoraleño.
Al recordar a Don Linares Cardozo a orillas del arroyo Cabayú Cuatiá que lo vio nacer, Entre Ríos no solo celebra un género musical, sino su propia historia, sus tipos humanos y el eterno romance de su pueblo con el río.
La obra artística de Linares Cardozo se bifurcó entre la música litoraleña y las artes plásticas, siempre unidas por un mismo hilo conductor: el paisaje entrerriano, el río Paraná y su gente costera.
Las canciones más famosas "Canción de cuna costera": Es su obra maestra absoluta y una de las composiciones de amor y cuna más bellas de la música argentina. Está inspirada en una madre real de la costa entrerriana (Doña Dominga) amamantando a su gurí en un rancho litoraleño. Su estribillo "Gurisito costero, duérmase..." ha dado la vuelta al mundo.
"Soy entrerriano": Es considerada el himno popular e identitario de la provincia de Entre Ríos. En ella, el autor describe con orgullo el carácter, la historia federal y el paisaje de su tierra.
"Chamarrita de la encierra": Una de las canciones icónicas con las que rescató, estilizó y popularizó el ritmo de la chamarrita en los escenarios nacionales.
"Peoncito de estancia": Un tierno y crudo homenaje musical a los niños del campo entrerriano que debían trabajar desde muy temprana edad en las labores rurales.
"Como los pájaros": Otra de sus grandes piezas donde la fauna alada del litoral se vuelve metáfora de la libertad y el canto entrerriano.
"Chacarera de Río Seco": Una original pieza que cruza el sentir entrerriano con la historia, dedicada a la figura del caudillo Francisco "Pancho" Ramírez.
La obra pictórica
Linares Cardozo concebía la pintura no como un simple pasatiempo, sino como otra forma de "cantar" su devoción por el litoral. Se destacó en el uso de óleos, acuarelas y tintas, caracterizados por una enorme sencillez, líneas limpias y una gran luminosidad.
Paisajes del río y camalotales
Su obsesión estética fue registrar el río Paraná y los arroyos de La Paz. Sus acuarelas reproducen con gran sensibilidad los reflejos del agua, los botes amarrados y la flora costera.
Retratos de los tipos humanos de la costa
Plasmó de forma auténtica a los pescadores curtidos, los troperos, las lavanderas y la gente humilde de los ranchos, dotándolos de una profunda dignidad.
Ilustraciones de sus propios discos y libros
Don Linares diseñaba la identidad visual de sus proyectos. Son muy famosas las pinturas que realizó especialmente para las portadas de sus álbumes (como el disco Canción de cuna costera o Coplas del Caracolero), así como los dibujos que acompañan sus poemarios El caballo pintado y la paloma.
Gran parte de sus bocetos, tintas originales y óleos se resguardan hoy en muestras culturales itinerantes (como la célebre "Trazos Sonoros") y en el museo de su querida ciudad de La Paz.
Libros de poemas y memorias de Linares Cardozo
La profunda formación intelectual de Rubén Manuel Martínez Solís se volcó en la literatura mediante dos libros esenciales, que resumen tanto su sensibilidad poética como su visión sobre la educación y las raíces culturales:
"El caballo pintado y la paloma"
Es su gran libro de poemas, cuyo nombre evoca la traducción del idioma guaraní del arroyo Cabayú Cuatiá ("caballo pintado" o "caballo marcado"), el curso de agua emblemático que cruza su natal ciudad de La Paz.
Sus versos están dedicados por entero a la geografía entrerriana, a los pájaros, al monte litoraleño y a la sencillez de los hombres de la costa. El volumen ha contado con varias reediciones e incluye ilustraciones realizadas por él mismo.
"Júbilo de esperanza"
Su libro de memorias, crónicas y reflexiones personales. En esta obra, fuertemente dedicada a la docencia y al pensamiento filosófico, vuelca sus cuadernos de viaje, sus notas de investigación de campo y los recuerdos de su infancia entrerriana. Es una declaración de fe sobre el potencial espiritual y cultural del habitante del litoral.
Además, formó parte de la antología regional "Paraná, pariente del mar" y recopiló poesías populares anónimas bajo el nombre de "Coplero del Paraná".
El marco legal
Las Leyes de la Chamarrita Entrerriana
La identidad musical que rescató Linares Cardozo se encuentra fuertemente protegida por la legislación de la provincia de Entre Ríos a través de dos normas fundamentales.
Norma provincial Año 2004
Qué establece y por qué es clave
Ley Provincial Nº 9584
Crea el "Día de la Chamarrita Entrerriana":
Establece formalmente el 29 de octubre como fecha oficial en conmemoración de su natalicio. Además, obliga a incorporar la fecha en el calendario escolar provincial para promover su enseñanza y difusión en los niños.
Ley Provincial Nº 10.843 (2020)
Patrimonio Cultural Intangible:
Declara oficialmente a la Chamarrita Entrerriana como parte integrante del patrimonio cultural inmaterial de la provincia.
Esta norma garantiza que el Estado deba financiar programas de conservación, archivo, fomento y promoción del ritmo en festivales, peñas y escuelas.
"La Lindera" es una canción fundamental en la historia de la música litoraleña porque fue la primera chamarrita compuesta, grabada y registrada por Linares Cardozo en la década de 1950.
Esta obra marcó el inicio del rescate formal del género, sacando a la chamarrita del anonimato del monte para instalarla definitivamente en el cancionero folklórico nacional.
¿Por qué se llama así?
El nombre "La Lindera" hace referencia directa al "linde" o límite geográfico que separa a la provincia de Entre Ríos con la provincia de Corrientes.
Este límite natural está marcado por el río Guayquiraró, una zona rural de enorme intercambio cultural donde Don Linares investigó y convivió con los paisanos litoraleños.
De hecho, los primeros versos de la canción explican poéticamente este cruce geográfico y cultural:
"Cerquita 'el Guayquiraró por el pago Yacaré,
escuché la chamarrita y ahí no más me entreveré.
Le dije 'mi palomita' a una moza de ojos vivos,
bailemos la chamarrita, chamarrita de Entre Ríos."
En la canción, Linares relata la vivencia de asistir a un baile de "cuatro esquinas" en esa frontera. Al llamarla "La Lindera", homenajeó a ese punto de encuentro exacto donde la música unía de forma natural las realidades, los compases y el sentir de las dos provincias hermanas.
Linares Cardozo investigó en profundidad una región clave: el norte entrerriano (especialmente el departamento de La Paz) y su frontera con Corrientes a través del río Guayquiraró.
Esta zona de transición, fuertemente influenciada por la cultura guaraní y las migraciones, dio pie a que Don Linares asimilara varios ritmos de frontera que moldearon su estilo compositivo.
Los principales ritmos que influyeron en su obra fueron:
El Tanguito Montielero
Es el ritmo autóctono más salvaje y genuino del norte de Entre Ríos, nacido en las zonas rurales de los departamentos de La Paz, Federal y Feliciano.
Es una variante del tango pero adaptada al acordeón o la guitarra criolla, con un pulso enérgico, bailable y rural que Linares Cardozo rescató y dignificó en sus composiciones.
El Chamamé (línea tradicional/canción)
Dada la inmediata cercanía con Corrientes, el chamamé impregnó la obra de Don Linares, pero con una cadencia entrerriana particular.
En lugar del chamamé rápido y de sobrepaso, él adoptó la vertiente más melódica, nostálgica y cantada, ideal para relatar las vivencias del paisano y el paisaje del río.
La Polca y el Rasguido Doble:
Ritmos de fuerte impronta litoraleña y raíces criollo-guaraníes.
Del rasguido doble tomó ese compás cadencioso y arrastrado (que imita el rasguear de las cuerdas) para musicalizar sus poemas fluviales, como se aprecia en el pulso de su famosa "Canción de cuna costera".
La Chamarra o Chimarra Oriental
El antecedente directo de la chamarrita entrerriana. Este ritmo llegó desde las Islas Azores (Portugal) a Brasil, y bajó a través de la República Oriental del Uruguay y el sur de Corrientes.
Linares Cardozo absorbió este compás afro-lusitano de frontera, le quitó la velocidad del ritmo uruguayo y lo adaptó a la guitarra, dándole el tono pausado y melancólico característico de Entre Ríos.
Fuente: Banco de Datos

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