El origen detrás de la "Virgen del Agua": Hito subacuático y la tradición hídrica en Potrerillos

La reciente reaparición de una escultura religiosa en el embalse Potrerillos, expuesta debido a una marcada bajante en la cota del dique, despertó un fuerte interés público. Sin embargo, lejos de tratarse de un misterio ancestral o de un hallazgo arqueológico, la presencia de la denominada "Virgen del Agua" responde a una iniciativa civil contemporánea que fusiona la actividad del buceo con el folklore institucional de Mendoza.




La escultura no pertenece al antiguo pueblo que quedó sepultado bajo el agua tras la construcción del dique, sino que fue fabricada e instalada a finales de diciembre de 2023. 


Fue un proyecto diseñado por buzos profesionales de la provincia, quienes utilizaron tecnología moderna para materializarla: la pieza fue confeccionada mediante impresión 3D en resina plástica y posteriormente rellenada con cemento sobre una base sólida para garantizar su estabilidad frente a las corrientes subacuáticas. 


Su peso y anclaje técnico fueron calculados para que permaneciera estática a profundidades de entre 16 y 22 metros.




¿Por qué se colocó? La explicación sociocultural


La decisión de sumergir esta figura católica no fue un acto aislado de fe individual, sino que estuvo respaldada por una consulta formal ante el Departamento General de Irrigación (el organismo científico y técnico que administra el agua en Mendoza).


Al planificar la inmersión, los buzos buscaron un símbolo que representara la histórica preocupación de la región por la escasez de recursos hídricos. Desde el punto de vista sociológico, la figura funciona como un hito de concientización y un tributo al folklore local. 


En Mendoza, una provincia con un clima desértico que depende estrictamente de los ciclos de deshielo de la cordillera, la protección y el pedido por el agua forman parte de su identidad cultural y de sus tradiciones más arraigadas.


El embalse en su mínimo histórico


La visibilidad actual de la escultura —que ya puede divisarse con claridad desde la orilla debido a una diferencia de nivel estimada en casi 25 metros desde su colocación— responde a que el embalse Potrerillos atraviesa el nivel más bajo de almacenamiento desde que existen registros.


Aunque el dique tiene una capacidad total de 393 hectómetros cúbicos (hm³), la prolongada sequía acumulada en los últimos años y el incremento estacional en el consumo para agua potable y riego agrícola en el llano redujeron drásticamente sus reservas. 


De acuerdo con los indicadores técnicos del Departamento General de Irrigación, el embalse inicia la temporada con valores de almacenamiento marcadamente comprometidos.


No obstante, las autoridades prevén que la exposición de la figura plástica y de cemento será transitoria. Se proyecta que el dique recupere paulatinamente su volumen habitual en los próximos meses con la llegada de los caudales de montaña.


¿Cómo funciona el ciclo de deshielo en Mendoza?


A diferencia de otras regiones del país donde los ríos se alimentan de las lluvias, el río Mendoza y el embalse Potrerillos dependen casi exclusivamente de la dinámica hidronivometeorológica de la Alta Cordillera de los Andes. 


Acumulación Invernal: Durante los meses de frío (mayo a agosto), los frentes nubosos provenientes del Océano Pacífico descargan en forma de nieve sobre las altas cumbres. 


Esta nieve acumulada funciona como la "banca de reserva" de agua de la provincia.


El Desfase Estacional (Primavera) 


Con la llegada de la primavera, las temperaturas comienzan a subir rápidamente en las zonas pobladas (el llano), lo que dispara de inmediato la demanda de agua para riego y consumo humano. 


Sin embargo, en la alta montaña el frío persiste durante varias semanas más, por lo que la nieve aún no se derrite. Es este desbalance —alto consumo en la ciudad pero nulo aporte desde la cordillera— el que genera las marcadas bajantes en el dique a principios de octubre.


El Ciclo de Derrame (Verano) 


Recién a finales de la primavera y durante el verano, el calor de alta montaña genera el derretimiento masivo de los mantos níveos y de las capas glaciales superficiales. Esto produce los picos de caudal ("derrame hídrico") que bajan por los ríos hacia Potrerillos, logrando estabilizar y recuperar la cota máxima de llenado del embalse.



Fuente: Banco de Datos

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